En Tebra, Tomiño, a tan solo 10 minutos de Gondomar, 20 minutos del Hospital Álvaro Cunqueiro y a escasos 20 minutos de Portugal, descubrimos una propiedad de piedra única que combina el encanto rústico con una restauración cuidada al detalle.
La vivienda principal se desarrolla íntegramente en planta baja, con acceso directo desde un acogedor porche. Dispone de dos entradas: una al hall que conecta con la cocina, amplia, luminosa y totalmente equipada con electrodomésticos de calidad, zona de comedor, cocina de leña calefactora e inducción; y otra al salón, un espacio generoso con techos de madera y vistas al jardín, donde la piedra y los detalles artesanales crean un ambiente cálido y elegante.
La zona de noche cuenta con cuatro dormitorios y dos baños. En la parte inferior de la propiedad encontramos una bodega convertida en salón, ideal para reuniones familiares o con amigos.
La finca, de aproximadamente 6.500 m², está perfectamente acondicionada y ofrece múltiples espacios: zonas ajardinadas, frutales, viñedo, huerto y un pequeño bosque. En la parcela se encuentra además una fuente de agua potable utilizada para consumo y riego.
La propiedad incluye varios anexos con diferentes usos: una cocina independiente, un espacio con churrasquero y mesa para celebraciones, un garaje y almacenes con potencial para ser restaurados como viviendas adicionales u otros proyectos. También dispone de zona de aparcamiento exterior.
Actualmente cuenta con una piscina de obra, aunque el terreno permite la creación de una piscina de mayores dimensiones o incluso instalaciones deportivas.
Un lugar perfecto para quienes buscan la tranquilidad en un entorno natural privilegiado, con la posibilidad de convertirlo también en un atractivo proyecto de turismo rural, restauración u hostelería.